El módulo de rejuvenecimiento facial con toxina botulínica abordó el manejo integral de las líneas de expresión en los tres tercios faciales.

Se revisaron dosis, puntos de aplicación y estrategias para conservar la expresividad natural del paciente, un principio central de mi filosofía de trabajo: el mejor Bótox es el que no se nota.

Actualizarme en anatomía funcional me permite planear cada aplicación con más seguridad.